Jurisprudencia Aplicable

Inicio

Normativa

El consumo

Fabricante

Producto

Tipo de producto

Servicios

Responsabilidad

El juicio

Contacto
fondo
Aerosol
Agroquímicos
Alimentos
Automotores
Armas de Fuego
Bicicleta
Botella
Detergentes
Electrónicos
Factor VIII y IX
Gaseosa
Gasógeno
Maquinaria
Marcapasos
Materiales de construcción
Medicamentos
Motocicleta
Neumáticos
Preservativo
Productos veterinarios
Prótesis
Prótesis mamarias
Semillas
Tabaco - Cigarrillos
Tintura
Vino
fondofin

Prótesis

“Para que proceda la responsabilidad, la víctima debe probar; i) el daño; ii) el defecto en la cosa; y, iii) la relación de causalidad” (C. Nac. Com., sala B, 31/8/2001, "L., M. A. v. Ortopedia Alemana S.A.", LL 2001-F-666, RCyS 2001-890; DJ 2002-1-25).
“Pero, tampoco pueden descartarse -tal como quedó expuesto- la ocurrencia de otras causas eficientes como caídas, traumatismos o esfuerzos indebidos de la actora que pudieron actuar como fuente autónoma o coadyuvante en la rotura del marco. Y, no puede exigirse a la accionada que pruebe la ausencia de tales circunstancias; pues ello es inadmisible y de imposible cumplimiento” (C. Nac. Com., sala B, 31/8/2001, "L., M. A. v. Ortopedia Alemana S.A.", LL 2001-F-666, RCyS 2001-890; DJ 2002-1-25.
(…) no se demostró concretamente que la pieza vendida por la accionada tuviese fallas y la prueba producida demuestra la existencia probable de múltiples factores externos a la cosa o a su confección que incidieron y provocaron su fractura. Bajo tales bases, la acción intentada no puede tener favorable acogida” (C. Nac. Com., sala B, 31/8/2001, "L., M. A. v. Ortopedia Alemana S.A.", LL 2001-F-666, RCyS 2001-890; DJ 2002-1-25).
“Los elementos de juicio colectados, no permiten fundadamente aseverar que la rotura de la prótesis provino de un defecto de fabricación en un contexto en que los manipuleos mecánicos producidos en quirófano, la posible mala elección de la prótesis aunada a una inadecuada colocación en relación a la índole de la fractura experimentada y el deficiente estado de salud de la víctima conllevan a un resultado desfavorable a la admisión de la pretensión deducida, de modo que no se encuentra demostrada la existencia de la relación de causalidad como efectiva atribución del daño al hecho de la cosa. En efecto, conforme a la teoría de la causalidad adecuada que recoge el texto del actual art. 906 CCiv., la causa de un resultado dañoso es una condición "sine qua non", vale decir aquella que, entre todas las que concurren, ha influido decisivamente en la dirección del resultado operado. No todas las condiciones necesarias para operarlo son equivalentes, sino de eficacia distinta, de modo que sólo cabe calificar como "causa" a la condición más eficaz o más activa para la producción del evento, o sea la dotada de mayor fuerza productiva, al punto que la relación de causalidad jurídicamente relevante es la que media entre el daño ocasionado y el antecedente que lo produce normalmente, conforme al curso natural y ordinario de las cosas. (Orgaz, "El daño resarcible", N° 18, p. 70; Llambías, "Tratado de Derecho Civil-Obligaciones", t. l, ps. 372/74, N° 286)” (C. Nac. Civ., sala A, 14/4/2000, "E., S. M. y otros v. Villalba Hnos. S.R.L.", LL 2000-E, 261; DJ 2000-3-750; RCyS 2000-765).
“En consecuencia, juzgo que el daño ocasionado no obedeció a un defecto o vicio de fabricación del clavo placa, sino a múltiples factores que aunados, pudieron influir en la producción del resultado dañoso, sin que pueda apreciarse, cuál de todas ellas fue la más activa o eficaz o dotada de la mayor fuerza productiva para incidir de modo decisivo en la refractura del hueso y ulterior rotura del material de osteosíntesis y finalmente en la muerte de la señora B. de E. Es conveniente recordar que, más allá de la decisiva falta de consolidación del hueso, la preexistencia de diversas afecciones padecidas por la víctima: trombosis venosa profunda, trastornos intestinales, trastornos evacuatorios, infección urinaria, fecaloma, soplo sistólico aórtico, glaucoma, diabetes mellitus; várices con dermatitis ocre; trastornos electrolíticos, distensión abdominal concausales con su fallecimiento y las ulteriores complicaciones generadas por el reposo prolongado y el cuadro séptico post quirúrgico que precedió a su muerte. Tampoco puede soslayarse, la ausencia de radiografías o elementos idóneos que revelen que a partir de noviembre de 1992 hubiera quedado el hueso definitivamente consolidado, en tanto no se han confeccionado en la Residencia Privada de Geriatría Asís S.R.L. historias clínicas, ni existen registros de ninguna especie (Inf. 1198)”. (C. Nac. Civ., sala A, 14/4/2000, "E., S. M. y otros v. Villalba Hnos. S.R.L.", LL 2000-E, 261; DJ 2000-3-750; RCyS 2000-765).


Powered by FerozoSiteProvided by Dattatec